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¿Cuándo se debe implementar una estrategia?

GregPor: Greg Alvarez
iMeil.com.mx
Diciembre 15, 20l0

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¿Cuándo se debe implementar una estrategia? ¿Cuál es el momento oportuno para planear y establecer una estrategia? Esta es una pregunta compleja y para intentar ofrecer una de tantas posibles respuestas, tomaremos como ejemplo la situación política actual que guarda el partido en el poder ante las elecciones presidenciales que tomarán lugar en 2012.

Como es de sobra conocido, Enrique Peña Nieto, gobernador actual de México y considerado el "gallo" priista por default, tiene la delantera entre las preferencias del electorado con lo que se considera "una amplia ventaja" (las encuestas lo fijan en hasta un 30%) sobre su más siguiente posible contendedor, así sea Marcelo Ebrad Casaubón, actual jefe de gobierno del Distrito Federal, o Andrés López Obrador.

Lo desconcertante es que se presentan cuatro factores que serán críticos para definir quién será el representante de cada partido y quién, a su vez, podría ser el vencedor de las elecciones en 2012.

1. PAN a la espera... ¿eterna?

Los rumores son que el PAN, al carecer de un candidato que pueda lidiar ante Peña y Ebrad, está a la "espera" de que se defina el candidato de la izquierda. El rumor es tan fuerte que apunta a que si Ebrad no es elegido en el PRD, optaría por ser cobijado por el PAN para ser su candidato.

Más allá de rumores y chismes de lavadero, es incomprensible el por qué tanta demora en definir al candidato panista, sobre todo cuando Peña Nieto, con el pasar de los días y meses, va adquiriendo mayor apoyo y reconocimiento entre el electorado.

El PAN ha argumentado que cuenta hasta con 10 candidatos que podrían competir para las presidenciales. Sí, pero no se trata de competir por competir, se trata de ganar con el más fuerte o posicionado de los candidatos. Permitir que esta decisión se prolongue no es más que complicar las acciones futuras que deberán desarrollar, sobre todo por la imagen tan dañada que tiene el panismo.

El margen y tiempo de maniobra se estrecha conforme pasan los meses. Su candidato, al igual que hace Ebrad en estos días, ya estaría recorriendo el país en busca de posicionarse o permitir se le reconozca entre el electorado. La exposición del candidato ante el electorado es una estrategia muy importante que se comenta en el Plan de Marketing Político que hace un tiempo publiqué.

Con este tipo de acciones --exposición ante el electorado-- se obtiene mucho espacio o presencia en diarios. Véase cualquier edición digital de hoy de un diario y encontrarán notas relacionadas a Peña Nieto y a Ebrad Casaubón con tintes de las presidenciales, no en exclusiva de sus funciones actuales.

Ahora véase esa misma edición y podrán notar que de la parte panista no se obtiene más que notas relacionadas a denostaciones, por parte del electorado, sobre acciones gubernamentales, programas o dichos de sus propios militantes que, por absurdo que parezca, despiertan recelo al interior de su mismo partido cuando están relacionadas al 2012.

En tres meses se podría acabar el mundo, cierto, pero dar este lapso a la competencia para seguir "perdiendo" votos ante sus posibles candidatos, es algo que muy posiblemente se lamentarán, sobre todo si se considera que Peña Nieto y Ebrad Casaubón están en campaña prácticamente desde iniciar con sus actuales funciones.

Como se puede observar, aplazar la implementación de una estrategia o de una táctica, que es bastante esperada por el mercado, puede conducir a poner en riesgo un producto, marca, empresa o una candidatura.

2. La izquierda entre AMLO y Ebrad

Una izquierda desunida nunca será un candidato fuerte para cualquier tipo de elecciones. Las del 2011 serán un ejemplo de que ir desunidos, principalmente divididos, no es benéfico para los planes de la izquierda.

Lo único que ocurrirá será que la izquierda descienda enormemente en los resultados, con ello poniendo en riesgo su registro si no alcanza el mínimo exigido.

Hace unos días AMLO ha dicho que no claudicará para ceder ante Ebrad Casaubón. Conociendo al primero, y puesto que es tan predecible, no es difícil suponer que se verán dos izquierdas compitiendo en el 2011 por la gubernatura de México y en el 2012 por las presidenciales.

En cuestiones de marketing, sabemos muy bien que el lanzamiento de productos o campañas que no cuentan con la aprobación o apoyo adecuado de la empresa y sus diferentes departamentos, corre el riesgo de ser un producto "muerto desde su lanzamiento", pues se presentarán lagunas en varios sectores por la indisposición de otros directores, como bien podría ser finanzas, atención al cliente, ventas o recursos humanos.

Que no se mal interprete, no se infiere que no obtendrán gran cantidad de votos, pero una izquierda unida siempre será más fuerte y contará con mayor apoyo si sus objetivos son los mismos y si entre todos los partidos que la conforman trabajan en forma integral.

Las encuestas de intención de voto, no obstante, permiten conocer que AMLO se encuentra diez puntos detrás de Ebrad Casaubón, en cuanto a elección del candidato de la izquierda o del PRD. Cuando estas encuestas se enfocan a la intención de voto presidencial, ambos personajes se encuentran muy atrás de Peña Nieto.

Como se puede apreciar, la definición de si la izquierda va unida o no, influirá en mucho en los resultados. Si se une, podrá ser un contendiente de peso de cara al 2012; desunida pondría poner en riesgo su propio registro.

3. AMLO resta o agrega votos

Y en caso de que la izquierda llegue desunida para la elección gubernamental en México, lo único que se logrará es que el movimiento encabezado por AMLO le reste votos a la izquierda liderada por el PRD, con el consabido resultado que a nadie sorprendería: un triunfo del PRI.

Lo mismo ocurrirá para las elecciones del 2012, de llegar divididos o con un candidato diferente cada uno de los dos movimientos de izquierda que hoy vemos.

El movimiento de AMLO ya ha definido quién será su representante para el 2011 y se sabe ya que para el 2012 AMLO repetirá sus deseos de ganar las presidenciales. Pese a todo, este movimiento, no figura como posible ganador para el 2011.

Por el lado del PAN y PRD, ambos se encuentran aún a la espera eterna para definir si cada uno competirá por su cuenta o si se aterriza esa alianza para competir por la gubernatura, tal cual han hecho ya en otros Estados.

Al igual que PAN y PRD, el PRI se mantiene a la espera para elegir a su candidato del 2011. No obstante aún no contar con el mismo, las encuestas indican que el PRI tiene delantera en este terreno. Para el 2012 el candidato natural es Peña Nieto, pues otro candidato no haría más que suponer un harakiri de su parte.

4. PRI: el ego podría vencerles

En cuanto al PRI, prácticamente tiene la mesa servida y todo dependerá de la destreza a que recurran para contener sus egos y avaricia de poder de aquéllos que se sienten "presidenciables" pero que están muy lejos, según las encuestas, de poder hacer un buen papel en caso de dejar fuera a Peña Nieto.

En este caso, debemos recordar que la gran mayoría de sorpresas se presentan cuando se cree que ya se ha ganado sin antes haber entrado a competir en un mercado o sobre un terreno de juego. Pensarse ganadores podría resultarles en lo que a AMLO le ocurrió en el 2006: su prepotencia y ego le sobrepasaron a tal grado que el gran éxito que obtuvo se convirtió en una derrota enorme en los meses previos al cierre de campañas.

La historia siempre se encarga de indicar lo que podría ocurrir. En elecciones gubernamentales recientes, candidatos "resentidos" del PRI, por no haber sido nominados como candidatos de su partido en el Estado en que radican, se sumaron a la coalición compuesta por PAN y PRD o lo hicieron en forma directa e individual con uno de estos partidos.

No sería sorprendente que, para el 2011, este mismo suceso se presente con aquellos que se consideran adecuados para aspirar a la gubernatura. De no ser electos por su partido, existe la posibilidad de que enlisten las filas de uno entre PAN y PRD o con su coalición misma, de cristalizarse.

Habremos de recordar que, a finales de 2006 e inicios de 2007, el rumor de que Peña Nieto podría ser el candidato del PAN para el 2012 era muy fuerte. En esos tiempos la división en el PRI era notoria, pues les era difícil aceptar caer hasta el tercer puesto en los resultados electorales.

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La elección presidencial del 2012 sentará un precedente histórico de ser ganada por Peña Nieto. Pues nunca antes un candidato ha sido "destapado" con tanta antelación, ni se ha visto un proselitismo con duración tan extensa que se mantenga en el tope de las preferencias electorales.

De ser Peña Nieto el ganador en 2012, este suceso cambiará la forma de hacer política, pues derriba por completo la supuesta "estrategia" política de no dar a conocer con tanta anticipación a quien podría ser el candidato de un partido, pues su temor a que su imagen sea dañada desde los medios es muy alto.

Los partidos deberán tener presente que una buena imagen se obtiene cumpliendo con sus promesas y, sobre todo, con las acciones que se desarrollan con el día a día. Si se actúa y administra mal, los resultados no pueden ser otros que una mala imagen.

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