Cada uno de los puntos se explicará en más detalle cada semana. Por tanto, hoy tocaremos el punto número 9: “La innovación es un proceso creativo que involucra a todas las unidades de negocio para asegurar su éxito”.
La innovación es una palabra que implica múltiples puntos de vista y aproximaciones en los esfuerzos de implementarla en empresas y todo tipo de organizaciones. Desde la formación de equipos especiales, hasta establecerla como un objetivo inalterable en reuniones de trabajo, son algunas de las formas en que se le trata.
Si bien en algunas ocasiones ofrecen buenos resultados, ambas aproximaciones son incorrectas…
La innovación no es algo que atañe exclusivamente a cierto tipo de privilegiados, puede generarse con y por cualquier persona, siempre y cuando a la misma se le instruya o guíe en la forma de utilizar su mente e ideas para este fin.
Tradicionalmente, la innovación se interpreta que se obtiene a través del siguiente ciclo:
![]()
La imagen anterior nos permite conocer que la innovación es, por tanto, algo que cualquier persona puede generar, haciendo énfasis en esa clásica frase “sólo la imaginación es la limitante”. Puede generarse en cualquier punto y departamento de una empresa, bien en la planta de fabricación, bien en la atención a clientes, o bien en la forma en que se introduce al mercado un producto o servicio.
Marketing debe o debería tener una participación muy importante en cuestiones de innovación. Es sencillo, el objetivo de toda empresa o negocio es el obtener un cliente y retenerlo.
Para obtenerlo, se debe primero estudiar muy bien sobre sus hábitos y costumbres, ciclo de compra, el segmento o grupo al que pertenece… con este análisis identificamos o conocemos sus necesidades… las cuales vamos a tratar de solucionar a través de productos o servicios… productos o servicios que cumplen con las características y ventajas que esperan… y a un precio que les permita adquirirlo.
Permíteme repetirlo: el objetivo de todo negocio es obtener clientes y vender.
Si se carece de clientes, no se puede tener ingeniería o tecnología de punta, no se requiere de un brillante departamento de finanzas… y los expertos de operaciones no podrán mantener a flote a una empresa en tales condiciones.
¿Por qué el marketing debe liderar las acciones de innovación? Veamos… la innovación es vista como cualquier cosa que satisface una necesidad al ofrecer una ventaja significativa (por ejemplo: más funciones, más conveniente, fácil de usar, bajo costo, entre otros) que sobresale del resto de las demás existentes (productos, bienes o servicios).
Para ser considerada una innovación, debe adoptarse por una cantidad significativa de nuestro mercado objetivo, ya sea interno o externo. Una vez adoptada, la misma debe generar cambios en el comportamiento y conducta de los consumidores y del mercado en general. Estos cambios representan tanto oportunidades como riesgos para los mercadólogos.
Consideremos, por ejemplo, al cloud computing. Este tipo de servicios representa algunas ventajas para quienes cuentan con una experiencia de años en internet, pero al mismo tiempo representa riesgos para aquéllos que no la tienen.
Desde la publicación de este artículo vaticinamos la “guerra” por hacerse con el Escritorio de los equipos e indicábamos que en futuro no lejano se ofrecería una gran cantidad de herramientas y software desde internet, dando paso a la Economía de la Suscripción, reduciendo costos y modificando los hábitos de uso de los usuarios.
Microsoft, al igual que varias empresas similares, al inicio no ofreció atención al respecto, pero rectificó y también entró adoptando la innovación, después de que Adobe lanzara la edición CS4 con todas sus actividades basadas en internet, “en la nube”. Microsoft, desde el lanzamiento de Windows 7, apostó por internet y, según ejecutivos de la misma, superó resultados al compararle con acciones implementadas para el lanzamiento de anteriores sistemas operativos de la misma empresa.
Lo anterior sienta un precedente muy importante ya que ni Apple, que fue de los pioneros en ofrecer de esta forma servicios e incluso el sistema operativo de sus equipos Macintosh, logró tener un buen resultado con sus lanzamientos en línea.
Es muy similar a lo que Cinemex realizó con la introducción su sistema Multiplex –el cual se usaba en otros países– en el mercado mexicano, aduciendo sus ejecutivos que la única innovación que implementaron fue el cambio en las palomitas, “les quitamos la mantequilla y agregamos jugo de limón y salsa”.
Aunque similares, el caso de Cinemex implicó conocer cuál era el momento oportuno para implementar la tecnología que en otras latitudes ya demostró su éxito.
Se dice sencillo, ¿no es así? Pues también debería serlo en la práctica si se cumple con los dos principales requerimientos que la innovación implica: 1) conocer qué es lo que mueve y atrae a los clientes; y 2) conocer cómo difieren los consumidores entre unos y otros, y en qué forma esas diferencias pueden agruparse en segmentos que sean significativamente comerciales.
¿Se comprende ahora por qué marketing es quien debería liderar la innovación?
Es importante no caer en la infundada creencia de que para ser innovador se requiere de tecnología o de conocimientos sumamente técnicos, complejos o avanzados. La innovación puede darse hasta en la forma de atender clientes cuando éstos entran en contacto con el departamento respectivo o en la mejora del proceso de logística. En ambos casos, con beneficios sustanciales como reducción de tiempos o de costos.
Puesto que la gran mayoría de mercadólogos, hoy en día, conocen cómo generar y trabajar con segmentos, es importante tener, por lo tanto, una visión que vaya más allá de los conocimientos o métodos tradicionales para obtener ventaja o diferenciación del resto.
Es decir, si ya sabemos que los segmentos implican aspectos demográficos, conocimiento de sus hábitos y procesos de compra, determinación de quiénes son los grupos influenciadores, en qué sectores o en qué industrias tenemos segmentado el mercado… la siguiente tarea será, por consiguiente, ver más allá de todo eso… y ese conocimiento y experiencia se obtiene sólo estando en contacto con todo lo que se implica: nuestros clientes, el mercado y los factores que les afectan en su desenvolvimiento (el conocidísimo estudio PEST).
Es por esta razón que los artículos que les hacemos llegar se salen de los temas tradicionales del marketing, con el objetivo de abarcar y tocar temas de economía, política, finanzas y tecnología, tratando de clarificar la forma en que deben ser contemplados desde marketing.
Los diez artículos sobre las funciones del CMO:
Publicado en Diciembre 13, 2009
Actualizado en Septiembre 21, 2026
Innovation is a word that carries multiple viewpoints and approaches when companies and organizations attempt to implement it. From the creation of special teams to setting it as an unalterable objective in work meetings, these are some of the ways it is usually addressed.
While sometimes they deliver good results, both approaches are incorrect…
Innovation is not something reserved for a privileged few; it can be generated by anyone, as long as they are guided in how to use their mind and ideas for this purpose.
Traditionally, innovation is interpreted as arising through the following cycle:
![]()
This cycle shows that innovation is, therefore, something anyone can generate, emphasizing the classic phrase “only imagination is the limit.” It can emerge in any department of a company—on the factory floor, in customer service, or in the way a product or service is introduced to the market.
Marketing must, or should, play a crucial role in innovation. It’s simple: the goal of every company or business is to acquire and retain customers.
To achieve this, one must first study their habits and customs, buying cycle, and the segment or group they belong to. With this analysis, we identify their needs, which we then aim to solve through products or services—products or services that meet the features and advantages they expect, at a price they can afford.
Let me repeat it: the goal of every business is to gain customers and sell.
Without customers, there is no need for cutting‑edge engineering or technology, no brilliant finance department, and operations experts cannot keep a company afloat under such conditions.
Why should marketing lead innovation efforts? Because innovation is seen as anything that satisfies a need by offering a significant advantage (for example: more functions, greater convenience, ease of use, lower cost, among others) that stands out from the rest of existing offerings.
For something to be considered innovation, it must be adopted by a significant portion of the target market, whether internal or external. Once adopted, it must generate changes in consumer behavior and market dynamics. These changes represent both opportunities and risks for marketers.
Consider, for example, cloud computing. These services offer advantages for those with years of internet experience, but at the same time pose risks for those who lack it.
Since the publication of this article, we predicted the “battle” for control of the Desktop and indicated that in the near future a large number of tools and software would be offered online, giving rise to the Subscription Economy, reducing costs and reshaping user habits.
Microsoft, like several similar companies, initially paid little attention, but later corrected course and embraced innovation after Adobe launched CS4 with all its activities based online, “in the cloud.” With Windows 7, Microsoft bet on the internet and, according to its executives, achieved better results compared to previous operating system launches.
This set an important precedent, as even Apple—one of the pioneers in offering services and even operating systems online—did not achieve strong results with its launches.
It is similar to what Cinemex did when introducing its Multiplex system—already used in other countries—into the Mexican market. Executives claimed the only innovation they implemented was changing the popcorn: “we removed the butter and added lime juice and salsa.”
Although similar, the Cinemex case involved knowing the right moment to implement a technology that had already proven successful elsewhere.
It sounds simple, doesn’t it? It should also be simple in practice if the two main requirements of innovation are met: 1) knowing what attracts and motivates customers; and 2) understanding how consumers differ from one another, and how those differences can be grouped into commercially significant segments.
Do you see now why marketing should lead innovation?
It is important not to fall into the unfounded belief that being innovative requires advanced technology or highly complex technical knowledge. Innovation can occur in something as simple as how customers are greeted when they contact the relevant department, or in improving logistics processes. In both cases, the benefits are substantial, such as reducing time or costs.
Since most marketers today know how to generate and work with segments, it is crucial to have a vision that goes beyond traditional knowledge or methods to gain advantage or differentiation.
That is, if we already know that segments involve demographics, habits, buying processes, influencers, and industries, the next task is to look beyond all that. This knowledge and experience can only be obtained by staying in contact with everything involved: our customers, the market, and the factors that affect their performance (the well‑known PEST analysis).
This is why the articles we deliver go beyond traditional marketing topics, aiming to cover economics, politics, finance, and technology, clarifying how they should be considered from a marketing perspective.
Los diez artículos sobre las funciones del CMO:
Published on December 13, 2008
Update on September 21, 2026